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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Tratamiento inédito de células madre contra el derrame cerebral

Médicos en Glasgow, Escocia, están probando un potencial tratamiento contra derrames cerebrales que involucró inyectar células madre en el cerebro de un paciente que sufrió el trastorno.

Es la primera persona en el mundo que recibe esta terapia, la cual forma parte de un ensayo clínico regulado en el Hospital Southern General.

El paciente recibió dosis muy bajas del tratamiento durante el fin de semana y, según se informa, ya fue dado de alta y está progresando de forma satisfactoria.

Los críticos, sin embargo, no están de acuerdo en que la fuente de las células madre utilizadas sean embriones.

La fase inicial del ensayo, para probar la seguridad del procedimiento, consiste en suministrar dosis muy bajas de células madre.

Se espera que en el curso del próximo año otros 12 pacientes reciban dosis progresivamente más altas, también con el objetivo de probar su seguridad.

Y mientras tanto los investigadores estarán supervisando detalladamente a los pacientes para ver si las células madre han logrado reparar las lesiones cerebrales y si la condición del paciente ha mejorado.

Etapas iniciales

La compañía que está produciendo las células madre afirma que el ensayo recibió aprobación del organismo que regula la ética médica.

También informó que sólo se utilizaron embriones en las primeras etapas de las pruebas y que ya no están siendo requeridos.

El profesor Keith Muir, neurocientífico de la Universidad de Glasgow y especialista en neurología del Hospital Southern General, expresó que si los ensayos progresan de forma positiva se podrá llevar a cabo una investigación más detallada.

"Esperamos que en el futuro podamos realizar estudios más amplios para determinar la efectividad de las células madre en las discapacidades que resultan de los derrames cerebrales", señala el experto.

El primer grupo de pacientes que recibirá el tratamiento son hombres de más de 60 años que a través de los años no han logrado mejorar o sólo han tenido poco progreso en su estado.

Según los investigadores es un grupo ideal para analizar la seguridad del procedimiento ya que lo primero que se quiere descubrir es si el tratamiento no empeora su condición.

Y contar con un grupo tan definido de pacientes permitirá a los médicos y científicos compararlos entre sí si se nota alguna mejora, incluso en las primeras etapas del estudio.

Reparación celular

Si estos ensayos resultan prometedores, los médicos planean llevar a cabo pruebas más amplias en un grupo más variado de pacientes, las cuales podrían comenzar en dos años, afirman los investigadores.

Se espera poder diseñar un análisis más enfocado de la efectividad del tratamiento para estudiar en qué grupos de pacientes funciona mejor.

Los participantes serán vigilados durante dos años y posteriormente serán incluidos en procedimientos a más largo plazo.

El anuncio del equipo de Glasgow surge pocas semanas después de que la empresa estadounidense Geron informó del inicio de un ensayo clínico con un paciente para probar un tratamiento contra la parálisis.

El desarrollo de tratamientos de células madre está todavía en fase de investigación y es probable que pasen muchos más años antes de que puedan estar ampliamente disponibles.

Pero cada vez hay más terapias potenciales nuevas que pasan del laboratorio científico a la clínica médica.

El derrame cerebral, que ocurre cuando una zona del cerebro queda privada de oxigeno debido al bloqueo o rompimiento de un vaso sanguíneo, es una de las principales causas de discapacidad en adultos.

Cuando esto ocurre las células de la zona afectada comienzan a morir causando daños y discapacidad en el paciente.

Se espera que el tratamiento con células madre ayude a reparar esas áreas dañadas del cerebro.

Actualmente el único tratamiento para los pacientes que sufren este trastorno es la rehabilitación física pero no existen medicamentos que ayuden a la recuperación neurológica.

Cortesia: BBC Mundo

viernes, 12 de noviembre de 2010

Células madre contra el desgaste muscular

Una inyección de células madre logró proteger los músculos de ratones del desgaste asociado a la vejez, dice un estudio.

El avance, afirman los científicos, podría conducir a tratamientos para la regeneración muscular en pacientes con enfermedades como distrofia muscular o el debilitamiento de los músculos asociado a la edad.

Los investigadores de la Universidad de Colorado trasplantaron células madre a ratones jóvenes y observaron que el tamaño de sus músculos se duplicó. Y los beneficios perduraron hasta la vejez.

Tal como expresan los científicos en Science Translational Medicine (Medicina Traslacional), el estudio podría ayudar a tratar varios trastornos musculares si se logra repoblar áreas de tejido dañadas por enfermedades o lesiones.

Resultado sorpresivo

La debilidad muscular es un problema común entre las personas de edad avanzada y está vinculada a la pérdida de masa muscular en brazos y piernas.

Este trastorno puede conducir a una súbita disminución en la calidad de vida de los ancianos y en algunos casos a un incremento en la necesidad de apoyo y cuidados adicionales.

Los científicos todavía no logran comprender con claridad las razones por las que ocurre una reducción en la producción de células musculares en la vejez, pero el trabajo de la Universidad de Colorado probó la teoría de que las células madre musculares podrían ayudar a detener o incluso revertir este trastorno.

Los expertos indujeron una lesión en los músculos de la extremidad de ratones jóvenes y les inyectaron células madre musculares tomadas de otro ratón.

Descubrieron que la herida no sólo logró sanar rápidamente, sino que además el tamaño de su músculo aumentó un promedio de 170%, con un incremento de 50% en la masa muscular.

Los más sorprendente, afirman los científicos, fue que estos beneficios no se evaporaron con el paso de los meses, como se predecía.

Cuando los ratones estaban a punto de cumplir dos años -el equivalente de la vejez en la edad humana-, el tamaño de sus músculos seguía igual.

El profesor Bradley Olwin, quien dirigió la investigación, afirma que "esto fue un resultado muy emocionante e inesperado".

"Ninguno de los signos que se ven los músculos envejecidos aparecieron en los ratones. Al parecer, el material trasplantado provocó un estímulo para que las células se autorrenovaran, esencialmente dirigiendo la producción de células musculares".

La lesión que los expertos crearon en el ratón también pareció tener un papel importante en este proceso, porque cuando las células madre fueron inyectadas en un músculo que no había sido lesionado no se observó crecimiento.

Obstáculos

El profesor Olwin afirma que, aunque las células utilizadas en estos experimentos se originaron de otros ratones, algún día podría ser posible diseñar un fármaco que pueda provocar una respuesta similar con las propias células madre del paciente.

Según el investigador, esto podría abrir la puerta a nuevos tratamientos tanto para la pérdida de masa muscular en la vejez como para enfermedades como la distrofia muscular, con la cual se inicia un desgaste muscular irreversible en la juventud.

Otros expertos subrayan que, aunque el estudio es "estimulante", hay varios obstáculos que tendrán que resolverse antes de poder contar con una terapia para seres humanos.

Uno de estos obstáculos, dice el doctor Hans Degens, del Instituto para la Salud y Movimiento Humano de la Universidad Metropolitana de Manchester, Inglaterra, es la necesidad de controlar el rechazo del sistema inmunológico cuando se trasplantan células de un donante.

"Una de las principales preocupaciones es que al parecer es necesario inducir una herida antes del tratamiento", comenta el especialista.

"Y con el desgaste muscular tendríamos que decidir qué músculos tratar, ya que la terapia sólo tiene un efecto en un músculo".

"También debemos notar que los músculos de ratones son considerablemente más pequeños que los músculos humanos, así que tendríamos que aplicar mútiples inyecciones", agrega.


Cortesia: BBC Mundo