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martes, 12 de febrero de 2013

El 12 de febrero celebramos el Día de la Juventud

Se celebra el Día de la Juventud en Venezuela,  en conmemoración a la Batalla de La Victoria, ganada en 1814 por José Félix Ribas con jóvenes del Seminario y de la Universidad de Caracas. El 10 de febrero de 1947, la Asamblea Constituyente Decreta celebrar el 12 de febrero el Día de la Juventud. El acto central se realiza en la ciudad de La Victoria, en la plaza principal que lleva el nombre del héroe José Félix Ribas y donde existe el grupo escultórico integrado por él y varios jóvenes que reciben instrucciones sobre el manejo del fusil.

Este monumento lo decretó el Presidente Andueza Palacio, pero se vino a erigir durante el gobierno de Joaquín Crespo, inaugurándose el 13 de febrero de 1895. El escultor fue Eloy Palacios. La historia registra como ese día un puñado de universitarios y seminaristas, al mando de José Félix Ribas y Campo Elías se cubrieron de gloria al derrotar en La Victoria a Boves y Morales el 12 de febrero de 1814. Después de haber dejado bien protegida a Caracas mediante la construcción de una «ciudadela» formada por 25 manzanas en tomo a la Plaza Mayor, Ribas reúne un puñado de jóvenes inexpertos en el uso del fusil, armados  con el coraje que inspira la defensa de la patria y con ellos, los soldados que no pasan de 1.500, marcha a La Victoria a enfrentarse a las tropas Realistas, que tienen unos 2.500 hombres.

 La batalla comenzó antes de las 8 de la mañana y a las cinco de la tarde aún no se había decidido por ningún bando. Finalmente, cuando ya empieza a oscurecer y los patriotas están más comprometidos resistiendo los ataques de Morales, aparece Vicente Campo Elías con un valioso refuerzo de 220 soldados, lo cual fue suficiente para que con el empuje de Mariano Montilla, Cedeño, los hermanos Padrón, Campo Elías y el propio Ribas, se obtuviera el espléndido triunfo de La Victoria.

Unos cien patriotas murieron, entre ellos el Coronel Rivas Dávila. La de La Victoria fue una batalla que, si se atiende a la enorme diferencia numérica, era imposible que ganaran los patriotas; sin embargo, el coraje, el encendido patriotismo de Ribas, «airado e imponente como el ángel terrible de Exequias», así como el oportuno auxilio de Campo Elías, lograron el milagro, el triunfo de la juventud que heroicamente se inmoló en esa batalla impide el intento realista de cortar las comunicaciones entre Caracas y Valencia. Como estímulo a esos jóvenes, el Libertador otorgó al hijo de José Félix Ribas, el título de Capitán vivo y efectivo de Infantería de Línea, con el goce de sueldo de tal desde hoy, y con la antigüedad del día en que empezare a hacer el servicio. Lo admirable es que el Capitán Ribas Palacios apenas tenía tres años de edad. Ese mismo día, el Libertador, que estaba en Valencia, en una emocionada proclama, titulaba a José Félix Ribas “El Vencedor de los Tiranos en La Victoria

[Fuente]

lunes, 7 de enero de 2013

Lucio Quincio Cincinato

(Roma, hacia 519 a.C. - 430 a.C.) General y político romano. Este personaje histórico fue mitificado por la historiografía romana republicana. Autores como Catón el Viejo hicieron que se convirtiese en el modelo en el que se encarnaban todos los viejos valores romanos, entre los que se encontraban la frugalidad rústica, el patriotismo y la falta de ambición personal.

Fue elegido cónsul de Roma en el 460 a.C. Ejerció el cargo en un período en el que Roma estaba envuelta en las luchas entre patricios y plebeyos. Dos años después de su consulado, cuando el ejército romano del cónsul Minucio se encontraba cercado por los ecuos y los volscos, el pueblo de Roma exigió el nombramiento de un dictador. El principal candidato era Quincio Cincinato, que era valorado por toda la ciudadanía romana por sus virtudes e inteligencia por encima de lo normal.

La leyenda cuenta que recibió a la delegación del Senado que le llevaba la noticia de su nombramiento mientras estaba arando sus propias tierras, que se encontraban a orillas del río Tíber. Tenía como misión salvar al ejército cercado en los alrededores del monte Algido. Consiguió organizar un nuevo ejército y derrotar al enemigo. Logró su objetivo en tan sólo dieciséis días, y fue recibido en Roma con honores, donde desfiló precedido de los despojos de la victoria.

Tras la celebración renunció a la dictadura, que le había sido conferida para un período de seis meses, y a todos sus honores. Se negó a recibir cualquier tipo de recompensa y regresó a sus posesiones en el campo.

Nuevamente fue investido en el 439 a.C. por el Senado con la dictadura, esta vez debido a la crisis surgida en la ciudad a causa de la conspiración tramada por los plebeyos que estaba encabezada por Espurio Manlio, tribuno de la plebe. Los rebeldes trataban de imponer reformas democráticas en Roma. Los patricios acudieron a Quincio Cincinato, que por aquel entonces contaba con 80 años, ya que veían peligrar sus privilegios. 

El dictador acusó a Espurio Manlio de querer restablecer la realeza, y le ordenó que se presentase ante él para ser juzgado. El jefe de la caballería del dictador dio muerte al tribuno cuando éste se negó a presentarse ante el tribunal. Cincinato apoyó la decisión de su lugarteniente, y para evitar el levantamiento de la plebe repartió entre ellos el trigo y las riquezas encontradas en casa de Manlio.

La actuación de Quincio Cincinato logró evitar una guerra civil. Tras volver a conseguir sus objetivos, nuevamente renunció a la dictadura y regresó a sus labores agrícolas. Algunos historiadores han puesto en duda la noticia de que Quincio Cincinato ejerciese la dictadura una segunda vez, y la han atribuido a una invención de la historiografía romana.

Lucio Quincio Cincinato tuvo dos hijos. El que levaba el mismo nombre que él fue jefe de caballería en el 437 a.C. y tribuno consular en el 438 a.c., 425 a.C. y 520 a.C. Su otro hijo fue Quinto Quincio Cincinato, tribuno consular en el 415 y 414 a.C.


Via http://bit.ly/XEgsr3