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lunes, 12 de diciembre de 2011

Conferencia de cambio climático

Aunque se han firmado compromisos entre los países en cumbres previas, uno de los principales, el Protocolo de Kioto, vence pronto.

Representantes de casi 200 naciones se reúnen en Durban, Sudáfrica, para la Conferencia Anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático que se inicia este mismo lunes 28 de noviembre de 2011.

Uno de los problemas más urgentes en esta edición número 17 de la conferencia, conocida como COP 17, es qué hacer con el Protocolo de Kioto que vencerá pronto.

Este fue un pacto entre las naciones para reducir las emisiones de gases del efecto invernadero a por lo menos un 5% por debajo de los niveles de 1990.

El histórico acuerdo de 1997 también estableció mecanismos que permitían a los países ricos compensar por su propia contaminación mediante la inversión en tecnologías más limpias en los países pobres.

En COP 17, un tema importante será la posibilidad de firmar un segundo periodo del compromiso.

Christina Figueres, secretario ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, dice que los delegados están buscando un término medio.

"Nuestra sensación es que no hay suficiente conciencia de que este es el año para tomar esa decisión. En los últimos seis meses, los gobiernos han llegado a la conclusión de que esto no se trata exclusivamente de decir sí o no ", dice Figueres.

Las otras opciones para ampliar el Protocolo de Kioto son los acuerdos alcanzados en las últimas dos conferencias sobre el clima en Copenhague, Dinamarca y en Cancún, México.

En esas reuniones, los países acordaron nuevas estrategias para promover la energía limpia, incluyendo un fondo de $100 millones de dólares al año para que los países en desarrollo limiten sus emisiones.

Pero Figueres dice que las medidas siguen siendo insuficientes.

Los científicos han advertido, durante años, sobre los posibles peligros de permitir que la temperatura media mundial aumente dos grados por encima de los niveles preindustriales. Después de ese momento, la Tierra está en mayor riesgo de inundaciones, sequías y de perder los sistemas críticos de la vida.

Los científicos señalan a las emisiones de carbono como la principal causa provocada por el hombre del calentamiento global. Por lo tanto, no será ninguna sorpresa si todos los ojos en la COP 17 se encuentran en Estados Unidos y China, los dos mayores contaminadores del mundo.

Estados Unidos nunca ratificó el Protocolo de Kioto y ha insistido en que cualquier acuerdo legalmente vinculante debe incluir a todas las partes.

El presidente Barack Obama ha dicho que Estados Unidos exhortará a las economías emergentes a que hagan más para frenar el calentamiento global e indicó que las economías emergentes "como China e India" tambien deben "tomar seriamente sus responsabilidades" en reducir las emisiones.

La conferencia de Durban empieza el 28 de noviembre y dura 12 días. La ONU informó que a la conferencia de 2010 en Copenhague asistieron más de 24.000 personas.

Varios grupos ambientalistas y organizaciones no gubernamentales enviarán a cientos de observadores a las negociaciones de Durba.

Cortesia: Gabe Joselow - Nairobi | Voz de America

lunes, 27 de diciembre de 2010

El siglo XVIII puede esconder la clave del cambio climático


Los científicos analizarán una por una las bitácoras de los viajes al Ártico del siglo XVIII

"No puedes mirar hacia adelante sin mirar hacia atrás".

Con esta frase, el investigador Dennis Wheeler, define las bases del proyecto de investigación que está llevando a cabo con sus colegas de la Universidad de Sunderland, en el Reino Unido: estudiar en detalle los diarios de viaje de los barcos que navegaron por el Círculo Polar Ártico durante el siglo XVIII, en busca de pistas sobre el cambio climático.

Cual si fueran detectives, los científicos analizarán la inmensa cantidad de anotaciones hechas por exploradores, balleneros y comerciantes durante sus viajes, que tuvieron lugar hace más de 260 años.

El objetivo es determinar si estas bitácoras contienen alguna clave sobe los niveles del hielo en la zona en esa época.

"Vamos a buscar información sobre el cambio climático, especialmente sobre el avance y retroceso de los hielos entre 1750 y 1850", señaló Wheeler.

"El Ártico es una zona extremadamente importante, pero necesitamos saber cómo se comportó en el pasado para evaluar cómo se comportará en el futuro", añadió.

Viajes famosos
Entre los registros a investigar se encuentran los de viajes famosos, como la expedición polar del británico William Edward Parry, uno de los primeros en aventurarse -en 1827- al Polo Norte, o e el viaje de su compatriota John Franklin en busca del Paso del Noroeste.

También analizarán los registros de la Marina Real Británica y la Compañía de la Bahía de Hudson, una de las empresas comerciales, de Canadá, más antiguas del mundo.

Al contrario de lo que se pueda pensar, los récords de los barcos contienen datos muy precisos y valiosos tanto para los científicos como para los historiadores.

La mayor parte de la información meteorológica proviene de las mediciones tomadas por los barómetros y termómetros de cada barco. Como ambos instrumentos eran muy costosos, permanecían guardados en la cabina del capitán.

Por esta razón, las mediciones eran tomadas casi siempre en la sombra de la cabina, donde no había calefacción, y por lo tanto pueden compararse perfectamente con los registros modernos.
Detalles
Por otra parte, como los cronómetros marinos no estaban en boga -pese a que se inventaron en el siglo XVIII-, los capitanes debían registrar con detalles las variables del clima, como ser la dirección y la velocidad del viento, para calcular la longitud.

Estos registros son los que ahora pueden resultar cruciales para los investigadores.

Sobre todo porque el cambio climático "no es más un tema científico, es una preocupación política y global", afirmó Wheeler.

Los hallazgos del equipo -que trabajará en el proyecto por los próximos tres años- serán presentados al final en una serie de conferencias internacionales y el informe final será publicado y puesto a disposición del público.

Cortesia: BBC Mundo


jueves, 18 de noviembre de 2010

Piden ayuda para predecir el clima

Mapa de los sitios donde se encuentran los internautas que colaboran actualmente con el proyecto climateprediction.net. Los investigadores esperan que el futuro haya más participantes en América Latina.

A partir de este miércoles, quien tenga una computadora y acceso a internet podrá participar en un experimento pionero para determinar si eventos climáticos extremos como el huracán Katrina serán cada vez más frecuentes como resultado del calentamiento global.

La iniciativa, denominada weatherathome.net, fue ideada por científicos en el Reino Unido y permite que los internautas hagan funcionar en sus computadoras distintos modelos climáticos. Para participar, basta con bajar un programa del sitio del proyecto.

Los datos son enviados luego por internet a los investigadores, que analizarán la información y elaborarán modelos finales.

El experimento tiene lugar en el marco del proyecto climateprediction.net, que desde 2003 viene reclutando internautas en todo el mundo. Lo novedoso de la iniciativa lanzada este miércoles es que por primera vez utiliza modelos climáticos regionales, que pueden crear predicciones detalladas mostrando variaciones de temperatura, viento, lluvias y nieve.

Mejor que una supercomputadora

¿Serán en el futuro eventos como el huracán Katrina cada vez más comunes debido al cambio climático? El tema causa controversia, pero es difícil de investigar debido a la relativamente baja frecuencia de eventos extremos.

"Con la ayuda del público podemos ejecutar estos programas de modelos climáticos muchas más veces que si tuviéramos una supercomputadora. También es mucho mejor para el medio ambiente que usemos el tiempo libre de estos procesadores en lugar de comprar un superordenador y un sistema de aire acondicionado gigantesco para mantenerlo", señala el Dr. Myles Allen, uno de los científicos principales del proyecto e investigador de dinámicas del clima en la Universidad de Oxford en Inglaterra.

El Dr. Allen es uno de los creadores del proyecto climateprediction.net, que en los últimos siete años ha contado con la colaboración de cientos de miles de voluntarios en el mundo, con el objetivo es predecir las variaciones climáticas más probables en el siglo XXI.

Sin embargo, los investigadores señalan que esos modelos globales no son lo suficientemente detallados para deducir cambios potenciales a nivel regional y local. "Para esto necesitamos usar un modelo tan detallado que sólo puede aplicarse a una parte del planeta”, señalan los investigadores.

Tres regiones

Inicialmente weatherathome.net investigará en detalle tres regiones: el oeste de Estados Unidos, el sur de África y Europa. "Elegimos estas regiones porque la mayoría de los participantes de climateprediction.net hasta ahora vivien en Europa y EE.UU. y el sur de África es particularmente vulnerable al cambio climático", aclaran los científicos, pero aseguran que esperan ampliar el experimento.

"Sabemos que en muchas otras partes del planeta la gente se pregunta cómo será el clima y querrían que realicemos experimentos en su región. Esperamos en el futuro extender la iniciativa a otros lugares, incluyendo América Latina", dijo a BBC Mundo, Sue Rosier, integrante del proyecto en la Universidad de Oxford.

Para la ejecución de programas a nivel regional, la Universidad de Oxford trabajó junto a la Oficina Meteorológica del Reino Unido y la compañía Microsoft. La iniciativa también tiene un sitio educativo, climateeducation.net, para quienes tengan interés en saber más sobre la ciencia del clima y el papel de los modelos climáticos. El sitio educativo está siendo traducido actualmente al español.

El experimento también se propone determinar en qué medida los cambios en el clima se deben a la actividad humana, para lo cual procesará datos de los últimos 50 años.

De acuerdo al Dr. Allen, "No se trata de determinar si el cambio está sucediendo o por qué. Está sucediendo. La pregunta es: ¿qué significa para nosotros?".

Cortesia: BBC Mundo



jueves, 4 de noviembre de 2010

Un videojuego para salvar el medio ambiente

Este martes, el videojuego Fate of the World (Destino del mundo) se pondrá a la venta en internet. ¿Su objetivo? Salvar al mundo del cambio climático... y obtener beneficios económicos.

Se trata de la última apuesta de una creciente oferta de videojuegos que intenta dejar de un lado la acostumbrada violencia para tratar temas comprometidos con el planeta. Pero, ¿funcionan?

En los últimos diez años, la importancia de los videojuegos trascendió el simple entretenimiento y estos empezaron a ser tomardos en serio en ambientes escolares, universitarios, médicos y laborales.

El éxito de su penetración en la sociedad es, además, indudable: dos terceras partes de los hogares en Estados Unidos los juegan y un tercio de los residentes del Reino Unido se consideran usuarios.

Y el drama del cambio climático, el crecimiento de la población, la guerra por los recursos, las migraciones masivas son temas que afectan a todos los seres humanos.

Al parecer, la combinación es perfecta. Sin embargo, a la hora de obtener beneficios económicos el panorama no parece tan sencillo.

Comercialización vs. responsabilidad

En su gran mayoría, los juegos "responsables" han dependido del financiamiento de organismos gubernamentales, medios de comunicación y sociedades científicas. Y pocas veces generan beneficios económicos.

Pero Red Redemption -la galardonada empresa desarrolladora de videojuegos que está detrás de Fate of the World- espera poder cambiar la historia.

La compañía ya había desarrollado, en 2007, el juego Climate Challenge (Desafío del Clima), el que contó con el patrocinio de la BBC y logró la atención de más de un millón de personas.

Pero para su nueva propuesta partieron de dos nuevos elementos: no limitarse a un juego que dura "sólo 100 años" ni centrarse sólo en Europa cuando hay todo un mundo disponible (literalmente) para jugar con él.

Y armados con estas ideas decidieron además buscar financiamiento privado, para desarrollar un videojuego de estrategia divertido y apasionante (como aquellos comercializados exitosamente) donde el jugador se moviera en escenarios basados en investigación y datos reales.

Así surgió el elemento innovador: el programa fue concebido por diseñadores de videojuegos de la mano de asesores científicos que les ayudaron a entender modelos y datos climáticos.

"Pero no se equivoquen, es un juego más que un programa educativo", le explicó Gobion Rowlands, director creativo de la empresa al sitio especializado rockpapershotgun.com

"Queremos dar a los jugadores poder para hacer cosas radicales —para explorar una gama de futuros posibles basados en dinámicas económicas y de población coherentes y creíbles— con el apocalipsis ambiental en evolución persiguiéndoles mientras lo hacen", afirmó.

Otra parte de la estrategia fue ofrecer el juego para plataformas "serias". El título se lanza para PC y su siguiente apuesta es la plataforma Mac.

Objetivo: salvar el planeta

"Si logramos conectar la alegría de los videojuegos con la vida real, entonces podríamos cambiar cómo actúan las escuelas, los servicios de salud y la política", había dicho a la BBC Jane McGonigal, una respetada creadora de videojuegos.

Para jugar Fate of the World se necesita ser mayor de 18 años y tomarse en serio el futuro del planeta.

Con una serie de escenarios basados en los últimos avances científicos para los próximos 200 años, el usuario debe manejar un equilibrio entre la protección de los recursos de la Tierra y el clima contra la necesidad de una población mundial creciente, que exige cada vez más alimentos, energía y espacio vital.

A unas horas de su lanzamiento, el sitio está listo para descargar la preventa "de un dramático juego de estrategia global que pone nuestro futuro en sus manos", por US$16.

La pregunta para el gamer es sólo una: ¿Vas a ayudar al planeta o serás un agente de destrucción?


Cortesia: Redacción BBC Mundo