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lunes, 11 de marzo de 2013

Alteraciones de la lectura en niños con déficit de atención

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neuroconductual caracterizado por la falta de atención, el comportamiento impulsivo y una hiperactividad que son inadecuados para la edad del niño y afectan significativamente a sus actividades cotidianas, entre ellas la escuela. Los estudios dicen que hasta un 40% de los niños con TDAH tiene también problemas en la lectura, y en cualquier caso, la adquisición de esta capacidad suele presentar dificultades para muchos de estos niños.

La lectura es un proceso difícil ya que depende del adecuado rendimiento en otras funciones cognitivas. Entre ellas destacan el procesamiento fonológico, la atención, la memoria y las funciones ejecutivas. Muchas de estas funciones están alteradas en el TDAH. Uno de los problemas comunes en TDAH es la mala comprensión de lo que se lee. Para comprender un texto, debemos decodificar los símbolos que componen el material escrito, es decir, las letras y sílabas, y a la vez ir dándoles un significado. El cerebro dispone de un mecanismo fundamental en la comprensión lectora: El bucle fonológico. Este es un componente de la memoria de trabajo que nos permite almacenar temporalmente cantidades limitadas de información como palabras o números, que pasados unos segundos se desvanecen. El bucle fonológico es fundamental para aprender vocabulario, para hacer cálculos y para mantener en la memoria lo que vamos leyendo de forma que podamos interpretarlo. En múltiples investigaciones se ha encontrado que el bucle fonológico funciona peor en personas con TDAH.

Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo de las personas con TDAH. En el año 2000, un estudio de la Universidad de British Columbia realizado con 966 personas de distintas edades, mostró que los déficits en la memoria de trabajo eran característicos de personas con alteraciones en la lectura a cualquier edad.

¿Cómo mejorar la lectura?

Una de las conclusiones fundamentales de los estudios dicen que si no se tratan estas dificultades en la infancia, posiblemente persistan hasta la adolescencia y la edad adulta. Por eso, se plantea como una vía de intervención la mejora de aquellas capacidades cognitivas que son prerrequisitos para la lectura. Entrenar la memoria de trabajo y la atención en los niños resulta básico para favorecer los procesos lectores. Y por supuesto, a leer mejor se aprende leyendo mucho, por eso es fundamental practicar con los niños, motivar la lectura con contenidos que les gusten y desarrollar una actitud positiva hacia esta tarea que con frecuencia les disgusta. 

[Fuente]

lunes, 18 de febrero de 2013

El mapa más detallado del cerebro humano

Un grupo de científicos se prepara para presentar los primeros resultados de un proyecto diseñado para crear el primer mapa detallado del cerebro humano.

Este proyecto podría ayudar, por ejemplo, a saber por qué algunas personas tienen más habilidades que otras para la ciencia, la música o el arte.

Las primeras imágenes de la investigación se dieron a conocer en la reunión de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia celebrada en Boston.

Tuve la oportunidad de descubrir cómo los científicos están desarrollando nuevas técnicas para crear imágenes del cerebro sometiéndome yo mismo a un escáner.

Los científicos del Hospital General de Massachusetts están llevando hasta el límite la creación de imágenes cerebrales, utilizando escáneres construidos especialmente para este propósito que se encuentran entre los más potentes del mundo.

Los imanes de los escáneres necesitan 22MW de electricidad para funcionar, lo mismo que un submarino nuclear.

Antes de someterme al escáner, los investigadores me preguntaron si prefería el que dura 10 minutos o el de 45 minutos, que daría como resultado uno de los escáneres más detallados jamás realizados. Sólo se han llevado a cabo una cincuentena de ellos en todo el mundo. Opté por el escáner de 45 minutos.
 
Fue una experiencia agradable estar atrapado entre los dos imanes gigantes, mientras los potentes y cambiantes campos magnéticos buscaban las pequeñas partículas de agua que viajan a través de las fibras nerviosas.

Siguiendo estas partículas, los científicos que se encontraban en la sala adyacente fueron capaces de detectar las principales conexiones de mi cerebro.

Imagen en 3D

Escáner del cerebro 
Las imágenes revelan las conexiones más importantes del cerebro en vivos colores.

El resultado fue una imagen en 3D que reveló las conexiones más importantes de mi cerebro en vivos colores.

Uno de los científicos que encabeza el proyecto, me hizo un tour guiado por el interior de mi cabeza. 

Me enseñó la conexión que me ayuda a ver y otra que me ayuda a comprender el habla. Se podían ver los arcos gemelos que procesan mis emociones y la conexión entre el lado derecho e izquierdo de mi cerebro.

El profesor Wedeen utilizó un software de visualización que le permitió viajar entre las diferentes conexiones e incluso centrarse en los pequeños detalles.

Con este proyecto esperan comprender cómo funciona la mente humana y qué sucede cuando algo no va bien.

"Existen todos estos problemas de salud mental y nuestra forma de intentar comprenderlos no ha cambiado en casi 100 años", asegura Wedeen.

"No contamos con métodos de creación de imágenes como las del corazón para saber lo que no funciona en el cerebro. ¿No sería fantástico si pudiéramos meternos allí y verlo todo para poder aconsejar a la gente sobre los riesgos que tienen y cómo podemos ayudarles a superar esos problemas?", se pregunta el científico.

La tecnología de creación de imágenes del cerebro está siendo desarrollada para un proyecto encabezado por Estado Unidos llamado Proyecto de Conectoma Humano (HCP, por sus siglas en inglés).

Igual que con el Proyecto del Genoma Humano, los datos que se obtengan serán entregados a los científicos a medida que los escáneres sean procesados. Los primeros datos de entre 80 y 100 personas serán hechos públicos en unas semanas.

El HCP es un proyecto de cinco años financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. Su objetivo es mapear todo el sistema de conexiones neurológicas humanas escaneando el cerebro de unas 1.200 personas.

Los investigadores también recogerán información genética y de comportamiento de los sujetos para construir una imagen completa de los factores que influencian a la mente humana.

Cambios constantes

Escáner del cerebro 
El diagrama del cableado del cerebro no es fijo.

El diagrama del cableado del cerebro no es como el de un aparato electrónico, que es fijo. Se cree que, tras cada experiencia, ocurren cambios, por lo que cada mapa cerebral es diferente en cada persona. Un registro en cambio permanente de lo que somos y lo que hemos hecho.

Según explica el doctor Tim Behrens, de la Universidad de Oxford, el HCP será capaz de comprobar la hipótesis de que las mentes difieren igual que las conexiones.

"Probablemente aprenderemos mucho sobre el comportamiento humano".

"Algunas de las conexiones entre las diferentes partes del cerebro pueden ser diferentes en gente con personalidades y habilidades diferentes. Por ejemplo, existe una conexión en las personas a las que les gusta asumir riesgos y otra en aquellas a las que les gusta jugar sobre seguro".

"Así que seremos capaces de decir a qué personas les gusta el paracaidismo y cuáles prefieren quedarse en casa viendo la televisión".

"Será una fuente increíble para la neurociencia, ya que ayudará a entender cómo funciona el cerebro", concluye Behrens.

El profesor Steve Petersen, quien trabaja para el HCP en la Universidad de Washignton, quiere identificar las diferentes partes del cerebro que tienen algo que ver en nuestra habilidad para solucionar problemas científicos, para concentrarnos y para guardar información en la memoria.

"La parte romántica de todo esto es que estamos adentrándonos en nuestro lado humano", asegura Petersen.

[Fuente]

viernes, 1 de febrero de 2013

Leer poesía activa el cerebro

Un estudio elaborado por la universidad inglesa de Liverpool revela que leer autores clásicos como William Shakespeare o T.S. Eliot ayuda a estimular el cerebro del ser humano.

El informe pone en evidencia además que la poesía puede ser más beneficiosa en terapias que los libros de autoayuda.

Un grupo de médicos, sicólogos y expertos en literatura de la universidad analizaron los resultados de las actividades cerebrales de 30 voluntarios que leyeron fragmentos o pasajes de textos clásicos.

Los textos fueron comparados con traducidos a lenguajes más simples o coloquiales, donde la actividad del cerebro de los voluntarios no fue la misma.

Según el estudio, la poesía tiene mejores resultado que los libros de autoayuda o motivación, ya que afecta el área del cerebro donde se almacenan los recuerdos autobiográficos y la creatividad.  

Via http://bit.ly/WijBuN 

miércoles, 9 de enero de 2013

El vínculo entre la violencia y la contaminación por plomo

Un artículo publicado en el diario británico The Guardian argumenta que hay un vínculo entre el envenenamiento por plomo y el crimen violento.

Según el artículo, esta afirmación "podría sonar ridícula, hasta que vemos la evidencia".

"Los estudios entre ciudades, estados y naciones muestran que el incremento y reducción en el crimen surgen -con un retraso de unos 20 años- después del incremento y reducción en la exposición de los infantes a minúsculas cantidades de plomo", afirma en el diario George Monbiot, escritor y activista ecológico británico.

En el pasado se han publicado estudios que parecen apoyar estas afirmaciones. Y algunas estadísticas de países desarrollados muestran que desde el inicio de la década de 1990 las tasas de violencia se han reducido en las grandes ciudades en las que se han establecido medidas estrictas para reducir la contaminación de plomo.

Pero hasta ahora no ha sido posible demostrar que realmente existe una relación de causa y efecto, y no sólo una asociación que puede ser casual.

Howard Mielke, profesor de farmacología de la Universidad de Tulane en Luisiana, Estados Unidos, ha estado investigando este vínculo desde hace décadas.

Correlación "oculta"

Tal como le explica a la BBC, "ciertamente es una correlación muy fuerte pero es una correlación oculta".
"Esto se inició cuando se hicieron estadísticas de contaminación ambiental de plomo y del rendimiento de los niños en los sistemas escolares. Cada vez nos dimos más cuenta de que la cantidad de plomo en el ambiente estaba vinculado claramente a problemas tanto de aprendizaje escolar como violencia", señala.

El experto explica que un estudio realizado en Cincinnati siguió durante varias décadas a niños que habían tenido una alta exposición a plomo y otro grupo no expuesto.
"Los resultados mostraron que al llegar a la adultez, el grupo expuesto a plomo presentaba varios problemas, incluidas dificultades en el colegio, de conducta, o empezaban a cometer delitos. También se les sometió a escáneres de MRI y se observó que el cerebro mostraba diferencias y daños en determinadas regiones".

"En Nuevo Orleans trazamos mapas con los índices de contaminación en cada región. Y estos mapas ahora son una herramienta muy útil que muestra una asociación muy fuerte entre las áreas de mayor contaminación de plomo con los índices más altos de actividad criminal", afirma el profesor Mielke.

Otros factores

Sin embargo, los críticos argumentan que en un asunto tan complejo como la conducta criminal y violenta hay muchos factores involucrados.

Se ha hablado de una predisposición genética o biológica, circunstancias sociales o carencias económicas que empujan a un individuo a estas conductas.

Y también se dice que la reducción en el crimen en las últimas décadas puede deberse a que ahora existen mejores estadísticas y mejores formas de registrar la delincuencia.

El profesor Alastair Hay, de la Universidad de Leeds, Inglaterra, es uno de los principales expertos británicos en toxicología ambiental y ha estado investigando los efectos de la contaminación de plomo.

El experto le comenta a la BBC: "He estado realizando investigaciones sobre el plomo desde hace muchos años y sobre sus efectos en el sistema nervioso y otros órganos, pero no conocía estos estudios que se mencionan. Ahora tuve oportunidad de leerlos y veo que son estudios serios, controlados y cuidadosamente hechos".

"Sin embargo -agrega-, una de las dificultades con estos estudios es el retraso que existe entre la exposición y el efecto".
"Es decir, se estudió a personas que fueron expuestas al plomo y 20 años después se les hizo un seguimiento cuando ya habían aparecido los síntomas. Y en esos 20 años puede haber muchos factores que influyen la conducta de un individuo, además de su exposición ambiental".

Según el profesor Hay, ahora es necesario llevar a cabo "más estudios detallados y controlados pero que tomen en cuenta todos los otros factores que ocurren durante el desarrollo de esos individuos. Y también habrá que confirmar los resultados en otros países".

De cualquier forma, agrega el experto, los estudios han demostrado que el plomo es una de las sustancias contaminantes más peligrosas para ser humano y ya no hay dudas de los daños que causa en el cerebro.

"Las autoridades reguladoras en todo el mundo lo saben", expresa el científico.
"Y por eso se están llevando a cabo esfuerzos para mantener los niveles de plomo lo más bajo posibles, particularmente en los niños".

Via http://bbc.in/VfBBoU


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Buscando a Dios en el interior del cerebro

‘Soy Dios'. Esta es una de las frases que el joven John Sharon solía decir a sus vecinos cuando sufría una de sus crisis epilépticas. De forma inesperada, se veía inmerso en una sensación de omnipotencia y en la creencia de poder guiar al resto de los humanos cual profeta. Durante sus ataques, John sentía un dolor intenso, casi insoportable, pero al mismo tiempo y sorprendentemente, sentía una enorme felicidad. Y todo ello en un hombre que manifestaba no haber sido religioso nunca antes en su vida.

 
Este es uno de los casos de epilepsia del lóbulo temporal estudiados por el doctor Ramachandran, un prestigioso neurólogo de la Universidad de California. Sin embargo, no es esta la única vez que se ha ligado esta área del cerebro a la experiencia mística. Se conocen otros casos de lo que se ha denominado ‘epilepsia de Dostoievski'. Estas crisis extáticas son episodios cuya aura (momento previo al ataque) incluye una sensación de felicidad extrema, gran placer (no sexual) y la sensación de estar conectado con el universo pero aislados de la realidad. Gran parte de los casos comienzan con una alucinación simple, una luz brillante, y progresan hacia alucinaciones complejas generalmente de tipo religioso, como ángeles, Cristo, el cielo o el infierno. El propio Dostoievski experimentó este tipo de alucinaciones y sensaciones, y las describió a través de varios de sus personajes literarios, razón por la que este tipo de epilepsia ha recibido su nombre. Otros personajes históricos como Teresa de Jesús o Juana de Arco podrían haber sufrido esta patología según diversos autores.

Más frecuentes en el hemisferio derecho
 
Lo que sí parece claro es que este tipo de crisis relacionadas con la experiencia religiosa suele localizarse en los lóbulos temporales del cerebro, y con mayor frecuencia en el hemisferio derecho. De hecho, según los estudios de la Universidad de California, las personas con epilepsia del lóbulo temporal tienen una respuesta emocional más elevada ante palabras como ‘Dios', lo que podría significar que tienen una propensión hacia los sentimientos religiosos. Según Ramachandran, podría incluso parecer que existe en nuestros cerebros toda una arquitectura destinada al procesamiento de información religiosa.

Son interesantes las investigaciones de la Universidad de Montreal con un grupo de monjas Carmelitas. Utilizando resonancia magnética funcional se estudió su actividad cerebral mientras se encontraban en lo que denominaron "unión subjetiva con Dios". Los datos mostraron un aumento de la activación en áreas orbitofrontales, temporales y parietales derechas, así como en parte del sistema límbico y el tallo cerebral. También ha existido un acercamiento a otras formas de espiritualidad como la de los monjes budistas del Tibet, expertos en meditación, quienes también muestran un patrón de actividad cerebral distinto.

Sin intención alguna de juzgar o invalidar la experiencia religiosa de cada uno de los mortales, los estudios neurocientíficos intentan comprender de una manera objetiva a la relación entre las personas y la idea de Dios, y acercarse así a este aspecto de la humanidad.

Via muyinteresante.es

lunes, 10 de diciembre de 2012

Jugar al fútbol lesiona el cerebro

¿Alguna vez te has preguntado si a los futbolistas les afecta dar tantos cabezazos al balón durante los partidos? El fútbol es de los pocos deportes en los que la cabeza, siendo un punto de contacto frecuente con el balón, queda totalmente desprotegida. Un grupo de investigadores de la Escuela Médica de Harvard (EEUU) y la Universidad de Ludwig-Maximilian en Munich (Alemania) se hicieron esta pregunta y llegaron a interesantes conclusiones.

Los científicos emplearon tensores de difusión de imagen para comparar los cerebros de doce futbolistas de élite con los de ocho nadadores, ya que la natación es un deporte con baja exposición a golpes en la cabeza. La técnica del difusor de imagen proporciona información sobre la difusión de moléculas de agua en el tejido biológico, y por lo tanto puede revelar detalles acerca de su arquitectura microscópica. En la materia blanca del cerebro, responsable de la trasmisión de mensajes entre neuronas, la difusión de moléculas de agua refleja la coherencia, la organización y la densidad de las fibras, lo que hace que esta técnica de imagen sea altamente sensible a los cambios en su arquitectura.

Los resultados, publicados en la revista Journal of the American Medical Association, revelaron diferencias en la materia blanca en varias partes del cerebro responsables de la atención, del procesamiento visual y de la memoria. "En el estudio hemos incluido a personas sin diagnóstico de síntomas de conmoción cerebral", explica Inga K. Koerte, autora del trabajo. "Aún así, hemos encontrado cambios en el cerebro de los jugadores similares a los que se producen en pacientes con lesiones traumáticas leves".

"El origen de estos cambios no está claro", reconoce Martha Shenton, una de las autoras. "Una explicación podría ser el efecto de un trauma cerebral, aunque otros aspectos como el estilo de vida también pueden contribuir a los resultados observados". Los científicos destacan la importancia de seguir investigando en esta línea para entender el significado de los cambios producidos en el cerebro de estos atletas.

Via: muyinteresante.es

miércoles, 3 de agosto de 2011

Las dietas fuerzan al cerebro a comerse a sí mismo


Quizás el estudio responde a por qué es tan difícil mantener una dieta.

Hay muchas teorías sobre porqué las dietas no funcionan o porque es tan difícil mantener un peso bajo. Ahora científicos en Estados Unidos creen haber hallado una explicación: el hambre obliga a las neuronas en el cerebro a comerse a sí mismas y esto provoca que comamos más.

Esa es la conclusión de investigadores del Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva en Nueva York. Estudios en el pasado han demostrado que cuando el organismo carece de nutrición las células comienzan a comer partes de sí mismas para evitar esa pérdida de sustento.

Es un proceso llamado autofagia (literalmente "comerse a sí mismo") que forma parte del ciclo natural de la vida celular. Pero hasta ahora se pensaba que la autofagia no ocurría en el cerebro y que éste estaba protegido de este ciclo celular.


El hipotálamo es la región encargada de controlar el hambre.

Hipotálamo

Los investigadores descubrieron que con el hambre también las células en el cerebro llevan a cabo la autofagia para evitar la inanición.

El proceso, dicen los investigadores, ocurre en el hipotálamo, la región cerebral encargada de regular varios procesos metabólicos, incluidos la temperatura corporal, el hambre y la sed.

Las reacciones químicas que ocurren en esta región nos envían la señal de que tenemos hambre y debemos comer más, o de que ya estamos satisfechos y debemos dejar de comer.

Sin embargo, tal como señala la nueva investigación, cuando no comemos, las neuronas que se encargan de indicarnos que tenemos hambre comienzan a comer porciones de sí mismas, sus propias proteínas, como un último recurso para obtener energía y evitar la inanición.

Esto provoca que el organismo responda produciendo ácidos grasos, los que a su vez envían la señal de que tenemos hambre al cerebro, y ésta nos impulsa a comer.

Tal como expresan los investigadores en la revista Cell Metabolism (Metabilismo Celular), el hallazgo podría conducir a nuevos tratamientos, científicamente comprobados, para perder peso y combatir la obesidad.

En experimentos llevados a cabo con ratones, el doctor Rajat Singh, quien dirigió el estudio,encontró que las encargadas de producir ácidos grasos cuando se produce la autofagia son un grupo de neuronas en el hipotálamo, llamadas AgRP.

Esos ácidos grasos a su vez incrementan los niveles de AgRP en respuesta a la señal de hambre.
Los investigadores descubrieron que bloqueando la autofagia de las neuronas AgRP los niveles de éstas no se incrementaban y por lo se bloqueaba también la señal de hambre.

Esos cambios químicos en el cerebro de los ratones provocaron que éstos perdieran peso y adelgazaran después de un período de ayuno y de quemar más energía.

"Este estudio demuestra la singular naturaleza de las neuronas del hipotálamo por su capacidad de incrementar la regulación de la autofagia en respuesta a la inanición" dicen los investigadores.
Los científicos también creen que el hallazgo ofrece nueva información sobre por qué una dieta rica en grasas nos hace sentirnos más hambrientos y comer más.

Los ácidos grasos que se producen en el flujo sanguíneo son almacenados por el hipotálamo y descompuestos entre comidas, lo cual podría inducir la autofagia en las neuronas AgRP y provocar el proceso que nos impulsa a tener hambre.

El profesor Singh cree que el hallazgo podría conducir a un tratamiento dirigido a estas señales "que nos haga sentir menos hambrientos y quemar más grasa".

Esto, dice el investigador, "sería una buena forma de mantener el equilibrio de energía en un mundo donde las calorías son muy baratas y muy abundantes.

Cortesia: BBCmundo.com

domingo, 17 de abril de 2011

Buscan trazar un mapa más detallado del cerebro

Científicos británicos lograron crear una técnica con la cual podrán trazar un mapa de las conexiones del cerebro y entender mejor cómo funciona este órgano y porqué provoca enfermedades como Alzheimer.

La nueva técnica, llamada connectomics (conectómica), es similar a la genómica, que se encarga de trazar el mapa de nuestra formación genética.

La conectómica -desarrollada por científicos de la Universidad de Londres- intenta trazar el mapa de la unión entre las neuronas, un proceso llamado sinapsis, con el cual éstas transmiten información con impulsos nerviosos a través de los circuitos del cerebro.

Un mapa de la sinapsis, afirman los científicos en la revista Nature, ayudará a entender mejor cómo se generan las percepciones, las sensaciones y los pensamientos en el cerebro.

Y también servirá para comprender mejor porqué cuando falla este proceso ocurren enfermedades como Alzheimer, esquizofrenia y derrames cerebrales.

Tarea compleja

La tarea, explica el doctor Tom Mrsic-Flogel, quien está dirigiendo el proyecto, no es fácil.

El cerebro humano contiene unas 100.000 millones de neuronas, cada una conectada con miles de células nerviosas, las cuales llevan a cabo lo que se calcula son 150 billones de sinapsis.

Las neuronas de cada región del cerebro llevan a cabo funciones diferentes.

"¿Cómo desentrañar la forma como funcionan los circuitos neurales del cerebro?", pregunta el investigador.

"Primero necesitamos entender la función de cada neurona y descubrir a qué otra célula se conecta".

"Si logramos encontrar una forma de mapear las conexiones entre las neuronas de determinadas funciones, podremos desarrollar un modelo para explicar cómo las complejas redes neurales generan pensamientos, sensaciones y movimientos", agrega.

El doctor Mrsic-Flogel y su equipo están centrándose por ahora en la corteza visual, que se encarga de procesar la información de los ojos.

En esa región, cada neurona es responsable de una función determinada, algunas más especializadas que otras.

En ratones

Para entender cada una estas funciones, los investigadores desarrollaron la técnica de conectómica en ratones, con la cual pueden combinar información sobre la función de las neuronas y sus conexiones de sinapsis.

El procedimiento utiliza imágenes de alta resolución para registrar cuáles neuronas responden a qué estímulo particular y qué neuronas responden, es decir, cuáles están conectadas en sinapsis.

Así, repitiendo este registro muchas veces, los científicos lograron trazar la función y conectividad de cientos de neuronas en la corteza visual.

Ahora, planean comenzar a generar un diagrama de conexiones en otra región cerebral. Esta vez una vinculada a funciones de conducta.

El objetivo es encontrar cuáles son los circuitos neuronales que se encargan del tacto, el oído y el movimiento.

Tal como expresa el doctor Mrsic-Flogel, "estamos comenzando a desenredar la complejidad del cerebro".

Una vez que entendamos la función y conectividad de las neuronas que se extienden por las diferentes capas del cerebro, podremos desarrollar un modelo por computadora de la forma como funciona este extraordinario órgano".

"Pero para poder lograrlo todavía faltan muchos años de esfuerzos coordinados de científicos y un procesador computacional de potencia masiva", completa el investigador.

Cortesia: BBCmundo.com

sábado, 9 de abril de 2011

Los autistas organizan su cerebro de forma distinta

Las personas con autismo utilizan su cerebro de forma distinta que los demás, lo cual explicaría por qué algunos tienen extraordinarias capacidades para recordar y dibujar objetos en detalle.

Ésa es la conclusión de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Montreal, Canadá Según estos expertos, en los autistas las zonas cerebrales que controlan la información visual están extremadamente desarrolladas, mientras que otras áreas son menos activas.

Los resultados de la investigación aparecieron en la publicación Human Brain Mapping (Mapeo Cerebral Humano).

Mejores en tareas visuales

Según los científicos de la Universidad de Montreal, que recogieron datos durante 15 años sobre la forma como funciona el cerebro autista, éste se organiza de forma distinta que el del resto de los individuos. Y esto ocasiona que las zonas que controlan la toma de decisiones y la planificación tengan menos capacidad.

Esto podría explicar por qué algunas personas con autismo son mejores que otras en la ejecución de tareas visuales. Por ejemplo, algunas son capaces de dibujar de memoria imágenes extremadamente precisas y detalladas. Sin embargo, advierten los autores, a estos individuos se les dificulta interpretar otras cosas, como las expresiones faciales.

El trastorno autista varía en su severidad. Algunas personas pueden funcionar bien, pero otras son totalmente incapaces de participar en la sociedad.

Los investigadores creen que su hallazgo podría conducir a nuevas formas de ayudar a estos individuos a vivir con el autismo. "Por ejemplo, podríamos encontrar una forma de ayudar a estas personas a aprender a leer y escribir de manera mucho más natural que con los métodos habituales con los que se instruye a los autistas", explica el doctor Laurent Mottron, quien dirigió el estudio.

"La tendencia natural es pensar que el autismo es una forma de desorganización", añade. "Aquí, lo que estamos viendo es una reorganización del cerebro".

Entendimiento del autismo

Expertos en este trastorno consideran que el estudio es significativo.

"Esta investigación pone de manifiesto que el autismo no sólo debería verse como un trastorno de dificultades conductuales, sino que también debe ser asociado con una habilidad particular", afirma la doctora Christine Ecker, del Instituto de Psiquiatría del King's College, de Londres.

"Nos ofrece información importante sobre la forma como las personas autistas perciben el entorno y nos ayuda a entender algo de su comportamiento".

La experta agrega que el estudio también ayuda a la comprensión general de la enfermedad.

"Conocer las fortalezas y las dificultades de algunas personas con autismo podría ayudarnos a entender mejor sus necesidades y ayudarlas a maximizar su potencial", dice.

Por su parte, Carol Povey, de la Sociedad Nacional de Autismo del Reino Unido, comenta: "Este estudio es interesante, ya que demuestra por qué los autistas a menudo exhiben un canal único, muy fuerte, de concentración y atención".

"Algunos adultos con autismo desarrollan su propia forma de enfrentar esta experiencia. Algunos buscan lugares calmados y tranquilos y otros alguna salida creativa como el arte, y esto les ayuda tanto a procesar la información como a proporcionar a los demás datos sobre cómo ven el mundo".

"Entre más información tengamos sobre cómo el autismo afecta el procesamiento sensorial, más personas con autismo, sus familias y profesionales podrán desarrollar estrategias para facilitar la vida diaria", completa Povey.

Cortesia: BBCmundo.com

lunes, 14 de marzo de 2011

Hallan proteína clave en enfermedades neurológicas

Científicos británicos descubrieron una proteína encargada de mantener el buen funcionamiento de las fibras nerviosas que se encargan de transmitir mensajes en el cerebro.

Las neuronas se encargan de transmitir los mensajes del cerebro. Los investigadores de la Universidad de Edimburgo, Escocia, afirman que el hallazgo podría mejorar el entendimiento de trastornos neurológicos como la epilepsia, demencia, esclerosis múltiple y derrame cerebral.

Las fibras nerviosas son una extensión de las neuronas y están formadas por un axón y su recubrimiento de mielina.

Pero en todas estas enfermedades, estas fibras no pueden emitir adecuadamente los impulsos eléctricos que el cerebro envía al resto del organismo, lo que provoca una incapacidad para controlar movimientos corporales y otras discapacidades.

Circuito eléctrico

El cerebro funciona como una red de circuitos eléctricos, enviando impulsos a través de las fibras nerviosas, de la misma forma como una corriente eléctrica es enviada a través de cables.

Estas fibras pueden medir hasta un metro, pero el segmento del nervio que controla la transmisión de esos impulsos -llamado segmento inicial del axón (AIS)- sólo mide el ancho de un cabello humano.

En la nueva investigación, financiada por el Wellcome Trust y el Consejo de Investigación Médica del Reino Unido, los científicos descubrieron que una proteína -llamada Nfasc186- es crucial para mantener la salud y funcionamiento de esa parte de la neurona que controla la transmisión de mensajes en el cerebro.

Los científicos descubrieron que la proteína Nfasc186 que está dentro de la AIS son vitales para asegurar que el impulso eléctrico tenga las propiedades adecuadas para poder emitir sus mensajes.

Tal como explica el profesor Peter Brophy, director del Centro para Neuroregeneración de la Universidad de Edimburgo, quien dirigió el estudio, "conocer más sobre cómo funcionan las señales en el cerebro nos ayudará a entender mejor los trastornos neurodegenerativos y porqué, cuando ocurren estas enfermedades, el cerebro no es capaz de enviar señales".

Por su parte, el doctor Matthew Nolan, del Centro de Fisiología Integrada de la misma universidad, explica que "en todo momento decenas de miles de impulsos eléctricos están transmitiendo mensajes entre las neuronas de nuestro cerebro".

"Identificar las proteínas que son cruciales para el inicio preciso de estos impulsos nos ayudará a entender las complejidades de las funciones de nuestro cerebro".

"Y esto podría conducir a nueva información sobre cómo evolucionó este órgano", agrega el experto.

Cortesia: BBCmundo.com

domingo, 13 de marzo de 2011

El hombre que vivió con un agujero en la cabeza

Phineas Gage fue un individuo que vivió en Vermont, Estados Unidos, a principios del siglo XIX. Y su vida habría pasado desapercibida de no haber sido por un terrible accidente que cambió para siempre a la neurociencia, el estudio de la biología del cerebro.

Una barra de hierro atravesó el cráneo y el cerebro de Phineas Gage. El hombre era un empleado de ferrocarriles responsable de despejar rocas para poder colocar las vías.

Cuando una roca era demasiado grande, Gage tenía que perforar un hoyo en medio de ésta para introducir explosivos que debía apisonar con una barra de hierro antes de encender la mecha.

Sin embargo, el 13 de septiembre de 1848, esta tarea relativamente simple tuvo un giro atroz.

La barra de hierro aparentemente se resbaló por un lado de la roca produciendo una chispa que hizo encender la pólvora prematuramente.

Esto provocó que la barra de hierro -de casi un metro de largo y unos 3 centímetros de diámetro- se disparara directamente hacia su cráneo, atravesara la cara del hombre por debajo de su ojo izquierdo y saliera por la parte superior de la cabeza para caer a unos 30 metros de distancia.

Gage quedó inconsciente por algunos minutos pero poco después se paró, se subió a su carreta de bueyes y se fue a consultar al médico del pueblo.

Un hombre distinto

Bajo el experto cuidado del doctor local, John Harlow, Gage logró vivir otros 12 años con un hoyo en la cabeza.

Pero nunca se imaginó que su accidente lo convertiría en uno de los casos de estudio más famosos de la investigación cerebral, incluso hasta hoy en día.

Aunque logró sobrevivir, su accidente lo cambió profundamente. Las personas que lo conocían decían que se había vuelto inestable, poco fiable, grosero y que a menudo insultaba y ofendía a los demás.

"Se informó que se había convertido en lo que hoy podríamos describir como 'desinhibido', el término clásico de lo que ocurre a algunas personas después de sufrir lesiones en su lóbulo frontal", le dice a la BBC el profesor John Aggleton, experto en neurociencia de la Universidad de Cardiff.

"Es decir, perdió sus inhibiciones, tanto en un contexto social como emocional. Y, por no decir algo peor, se volvió alguien con quien no era fácil estar".

Para los especialistas de la época, esto fue una revelación sorprendente. Por primera vez tenían evidencia de que los daños al cerebro podían afectar nuestra conducta y personalidad.

"Cuando ocurrió el accidente de Phineas no había una doctrina aceptada de que el cerebro tenía funciones", explica Malcolm MacMillan, profesor de psicología de la Universidad de Melbourne, Australia, y autor del libro An Odd Kind of Fame: Stories of Phineas Gage (Una Fama Poco Común: Historias de Phineas Gage).

"La única versión que se oponía a esa hipótesis era la de los frenólogos, que pensaban que las protuberancias en el exterior del cráneo indicaban los órganos dentro del cerebro, por lo tanto que cada parte del cerebro tenía funciones particulares".

Poco después del accidente, distintos especialistas del cerebro usaron la evidencia del caso de Gage como prueba de sus propias teorías sobre la forma como funcionaba el cerebro.

Los que estaban a favor de la localización -la idea de que distintas partes del cerebro tenían distintas tareas- afirmaban que los cambios en su personalidad confirmaban esta posición.

Pero otros creían que el hecho de que Gage hubiera logrado sobrevivir mostraba que todas las partes del cerebro podían llevar a cabo todas las funciones y que una parte podía hacerse cargo de las funciones de otra parte que había dejado de funcionar.

Rehabilitación
La neurociencia moderna nos dice que, hasta cierto punto, ambas versiones eran correctas.

"El caso puso de manifiesto el hecho de que una parte del cerebro, los lóbulos frontales, que asociamos con la planeación y las estrategias intelectuales, también tienen un papel importante en las emociones", señala el profesor Aggleton.

Gage vivió con su lesión durante 12 años y su caso sigue presentes en la neurociencia de hoy. "Esto planteó la pregunta de ¿cómo es posible que las emociones y el intelecto estén vinculados?".

La supervivencia y rehabilitación de Gage demostró una teoría de recuperación que sigue influyendo en el tratamiento de las lesiones del lóbulo frontal.

"Existen unos 15 o 20 casos de personas que se han recuperado de lesiones cerebrales frontales muy graves, como la que sufrió Phineas, sin tener asistencia profesional", explica el profesor MacMillan.

"En cada caso, lo que es común en los informes es que alguien, o algo, se ha hecho cargo de la vida de estas personas y les ha dado una estructura".

En los tratamientos modernos, el establecimiento de tareas que tengan una estructura, por ejemplo, la visualización mental de una lista escrita, es considerado un método clave para enfrentar los daños del lóbulo frontal.

"Phineas trabajaba como conductor de diligencias", cuenta el profesor MacMillan.

"Éste es un trabajo con una estructura externa. Es decir, tienes que ir a un lugar para llevar a cabo la tarea, después tienes que hacer la tarea, y posteriormente hay algo más. Esto es similar en todos los casos de pacientes que se han recuperado".

En 1859, Gage estaba muy enfermo, padecía epilepsia, y se mudó a San Francisco para vivir con su madre, cuñado y hermana. Y en 1860 murió.

Tal como le explica a la BBC el profesor MacMillan aunque no podemos estar seguros, es probable que la epilepsia y subsecuente muerte de Phineas estuvieran relacionadas con su lesión.

"Algunos de los efectos de plazo posterior de este tipo de lesiones traumáticas cerebrales son consecuencia de la formación de tejido cicatrizado. Frecuentemente estas cicatrices son el punto desde el cual se desarrolla la epilepsia", explica el científico.

Siete años después de su muerte, su cadáver fue exhumado a petición del doctor Harlow, y ahora el cráneo de Phineas Gage y la barra de hierro que lo hirió se exhiben en la Escuela Médica de Harvard.

Cortesia: BBCmundo.com

martes, 28 de diciembre de 2010

Creencias políticas: ¿determinadas en el cerebro?

Científicos británicos descubrieron que parece haber una "fuerte correlación" entre las creencias políticas de una persona y su estructura cerebral.

La investigación, comisionada por la BBC, identificó dos áreas del cerebro cuyo tamaño aparentemente está asociado con las ideas y los valores políticos del individuo.

El estudio, llevado a cabo en el Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres, analizó los escáneres de imágenes de resonancia magnética (IRM) de 90 estudiantes.

Los participantes también respondieron a un cuestionario sobre sus creencias políticas.
Tras comparar los resultados, los científicos encontraron que los estudiantes que se describieron a sí mismos como más liberales y con una ideología de izquierda mostraron una mayor densidad de materia gris en una región del cerebro llamada cíngulo anterior.

Y los jóvenes que se calificaron como conservadores y con ideología de derecha tenían una amígdala -la estructura cerebral asociada al procesamiento emocional- más grande.
¿Se nace o se hace?
Los investigadores no saben, sin embargo, qué surgió primero: ¿nuestra estructura cerebral forma nuestras opiniones políticas? o ¿son nuestras opiniones las que conducen a un desarrollo diferenciado de nuestra estructura cerebral?

El profesor Geraint Rees, director del Instituto de Neurociencia Cognitiva y quien condujo el estudio, afirma que estos resultados son "muy emocionantes" porque plantean preguntas interesantes sobre la relación entre los valores sociales y la estructura cerebral del individuo.

Tal como señala el profesor Rees, "es un hallazgo extraordinario".
"Nos quedamos muy sorprendidos al encontrar dos áreas del cerebro con las cuales se podría predecir la actitud política de una persona", agrega.
Y el descubrimiento fue también confirmado con el análisis de la estructura cerebral de dos políticos "profesionales".
Los científicos sometieron a dos parlamentarios británicos, el conservador Alan Duncan y el laborista Stephen Pound, a escáneres de IRM.
Y se encontraron resultados consistentes: el escáner de Pound mostró una mayor densidad en su cíngulo anterior, mientras que en el cerebro de Duncan esta región era más delgada.
Sin embargo, ambos parlamentarios mostraron una densidad similar en sus amígdalas.
El profesor Rees planea seguir investigando este vínculo.
Mientras tanto, ha sometido a revisión los resultados del experimento, que se espera que sean publicados en una revista científica el próximo año.
Cortesia: BBC Mundo

viernes, 12 de noviembre de 2010

Entendiendo los circuitos del miedo

Puede que se sienta primero en el estómago o en las rodillas, o que adquiera la forma de una corriente de sangre helada capaz de hacer que a uno "se le ericen los pelos".

Desde hace tiempo, sin embargo, los científicos saben que esa poderosa sensación que llamamos miedo es regulada por una pequeña región del cerebro que tiene forma de almendra está situada en el lóbulo temporal: la amígdala.

Y ahora, dos nuevos estudios que analizaron más de cerca los circuitos neuronales involucrados en el proceso, pudieron determinar que son dos grupos de neuronas diferentes las que se activan en la amígdala para regular la adquisición del miedo y nuestra repuesta.

Los hallazgos, que serán publicados en dos artículos diferentes en la revista Nature, corrieron por cuenta de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica Friedrich Miescher en Basilea (Suiza) y el Instituto de Tecnología de California en Pasadena (Estados Unidos).

Y se espera que faciliten el desarrollo de mejores tratamientos para enfermedades psiquiátricas como el estrés post-traumático y diferentes tipos de fobias.

Como un "subibaja"

Utilizando ratones, el equipo de investigadores suizo, liderado por Andreas Lüthi, comparó la actividad eléctrica registrada en el cerebro con las respuestas al miedo.

Y encontraron que mientras que el acto de asustarse activaba las neuronas de la subdivisión lateral de la amígdala, las respuestas al miedo parecían involucrar a la subdivisión medial.

Los investigadores estadounidenses dirigidos por David Anderson, por su parte, siguieron un camino menos tradicional y aplicaron métodos de genética molecular.

Y así pudieron permitió identificar un microcircuito inhibitorio dentro de la subdivisión lateral que ayuda a controlar el nivel de parálisis que se produce en respuesta al miedo.

Los dos equipos luego combinaron sus métodos y encontraron que las neuronas identificadas por los electrodos de Luthi eran las mismas etiquetadas por los marcadores genéticos de Anderson.

Esto parece indicar que los dos grupos de neuronas actúan como un balancín ("subibaja") que presiona alternativamente dos extremos de una manguera de jardín: la presión en un extremo contiene los impulsos de miedo, y cuando esta presión se traslada al otro extremo la sensación se libera.

Eventualmente, explicaron los científicos, el mejor conocimiento de este "circuito del miedo" podría permitir tratar los desórdenes psicóticos con medicamentos diseñados para actuar únicamente sobre un grupo específico de neuronas o células, lo que reduciría la posibilidad de efectos secundarios.


Cortesia: BBC Mundo


sábado, 6 de noviembre de 2010

El lugar del engaño en el cerebro


Nuestra habilidad para presentar la imagen que nos conviene de nosotros mismos depende de un tipo de actividad cerebral específico, de acuerdo con un informe.

Un equipo de investigadores estadounidenses utilizó imágenes de resonancia magnética para observar los cerebros de gente que jugaba un juego estratégico

Los científicos anotan en la publicación PNAS que aquellos que trataron de engañar a sus rivales desarrollaron un tipo de actividad cerebral único.

El informe afirma que el experimento puede arrojar luz sobre lo que ocurre en la mente de gente con trastornos psicológicos.

"El estudio es una forma de investigar la manera en que pensamos que otra gente piensa de nosotros", le dijo a la BBC Read Montague, del Colegio de Medicina Baylor, en Houston, Estados Unidos, coautor del informe.

Modelos mentales

Para explicar la idea de la así llamada "convicción de segundo orden", o "la habilidad y voluntad de manipular las ideas que la gente tiene sobre nosotros para obtener un beneficio", el doctor Montague utiliza el ejemplo de una típica entrevista de trabajo.

"Mandamos señales como una forma de manejar nuestra imagen en la mente de otros.

"Usted envía un curriculum y eso crea un primer grupo de disposiciones respecto a usted. Luego, usted entra a la entrevista y dice cosas para manipular en la mente del entrevistador un modelo de usted en su mente.

"Eso es una convicción de segundo orden."

Para obtener los resultados, el equipo, liderado por Meghana Bhatt, también del Colegio de Medicina Baylor, le pidió a 76 participantes que jugaran un juego de computador estratégico.

"Engañadores estratégicos"

Parece simple, pero los jugadores lo ejecutaron de manera diferente, y algunos de ellos dieron señales de ser "engañadores estratégicos", es decir una persona que lo hace a uno "creer".

Durante el juego, "los compradores" debían transferir información sobre el valor de un objeto al "vendedor", con el objetivo de adquirirlo lo más barato posible.

"Alguien te envía una señal que quiere decir: 'Deberías venderme este objeto por tal cantidad de dinero', y la otra persona tiene que decidir qué quiere decir esa persona con esas señales, qué piensa esa persona que yo pienso sobre ellas", explica el doctor Montague.

El equipo descubrió que un 11% de los jugadores trató conscientemente de engañar a sus oponentes haciéndoles creer que eran honestos, apuntando así a sacar mayores ganancias.

Para entender enfermedades mentales

El investigador dice que este estudio es un paso importante en el entendimiento de trastornos mentales, incluyendo el autismo.

El científico afirma que la gente con enfermedades mentales es incapaz de procesar la información social de manera apropiada.

Sin embargo, el solicitarle a una persona con una enfermedad mental que participe en un juego de computador estratégico podría proporcionar importantes datos respecto a un trastorno específico.

"En este momento, no sabemos qué es una enfermedad mental", señala el doctor Montague.

"Tenemos opiniones de médicos en ambientes clínicos; tenemos las incapacidades obvias de gente donde no pueden vivir una vida de manera normal".

"Pero no hemos establecido procedimientos objetivos para evaluar terapias o drogas".

"Así que éste es un paso en esa dirección, y esto nos va a permitir identificar genes asociados con estos trastornos también", conluye el investigador.


Cortesia: Katia Moskvitch, BBC, Ginebra

viernes, 5 de noviembre de 2010

Descargas eléctricas en el cerebro podrían mejorar habilidades matemáticas


Según científicos de la Universidad de Oxford, una pequeña descarga eléctrica en el cerebro podría mejorar las habilidades matemáticas.

Los investigadores descubrieron que si estimulaban en el lóbulo parietal del cerebro, la habilidad de los voluntarios para resolver problemas numéricos mejoraba.

Por ello esperan que el descubrimiento, publicado en la revista científica Current Biology, pueda a ayudar a los que sufren de discalculia, la dificultad de aprendizaje de las matemáticas (equivalente a la dislexia, pero con números).

Otro experto, sin embargo, dijo que los efectos que estas descargas tengan en otras funciones del cerebro, debían ser analizados.

Algunos estudios sugieren que una de cada cinco personas tiene problemas con las matemáticas, que no sólo afectan su habilidad para completar problemas numéricos, sino también la capacidad de llevar a cabo actividades cotidianas, como dar la hora o administrar el dinero.

Neurocientíficos creen que la actividad del lóbulo parietal influye en la habilidad matemática o su carencia.

Cuando en investigaciones previas se utilizaron campos magnéticos para interrumpir la actividad eléctrica en esa parte del cerebro, los voluntarios -todos capaces de realizar cálculos aritméticos elementales previamente- sufrieron temporalmente de discalculia, lo que hizo que disminuyeran sus capacidades para resolver problemas matemáticos.

Beneficios a largo plazo

La reciente investigación va un paso más adelante, utilizando una pequeñísima descarga para el estimular el lóbulo parietal de unos pocos estudiantes.

Esta corriente no podía sentirse y no causaba efectos en otras funciones cerebrales.

Mientras comenzaba el proceso, los voluntarios intentaron resolver un rompecabezas en el que debían sustituir números por símbolos.

A aquellos a los que se les aplicó la corriente en el lóbulo parietal de derecha a izquierda, tuvieron un desempeño notablemente mejor que aquellos que no recibieron la estimulación eléctrica.

La dirección en la que se aplicaba la corriente era importante: a los que se les estimuló en la dirección opuesta –de izquierda a derecha- tuvieron un desempeño mucho peor en los rompecabezas, que a los que no se les aplicó la descarga. De hecho, sus habilidades se redujeron a las de un niño de 6 años.

Los efectos de las descargas no fueron de corta duración. Los beneficios parecían haber persistido cuando los voluntarios fueron examinados seis meses después.

La corriente, sin embargo, no afectó las habilidades matemáticas generales de ambos grupos: sólo mejoró la capacidad de resolver los rompecabezas mientras se aplicaba la descarga eléctrica.

Más investigación

El Dr. Cohen Kadosh, quien dirigió el estudio, dijo: "No le estamos sugiriendo a la gente que se aplique descargas eléctricas, pero estamos muy entusiasmados por el potencial de nuestros resultados. Tanto, que ahora estamos ahondando en los cambios cerebrales subyacentes".

"Hemos demostrado antes que la discalculia puede inducirse. Ahora parece que podríamos ser capaces de que alguien mejore en matemáticas".

"Es poco probable que la estimulación eléctrica produzca al próximo Einstein, pero si tenemos suerte, al menos puede ser capaz de ayudar a que algunas personas con discalculia".

El Dr. Christopher Chambers, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Cardiff, dijo que los resultados eres "intrigantes" y que ofrecían la posibilidad de no sólo mejorar las habilidades numéricas, sino también tener un impacto positivo en afecciones diversas.

Chambers dijo: "La capacidad de ajustar la actividad de ciertas partes del cerebro, girando ligeramente hacia arriba o hacia abajo a voluntad, abre las puertas de una amplia gama de tratamientos a problemas psiquiátricos y neurológicos, como la ludopatía o la ceguera provocada por un derrame".

El doctor aseguró, sin embargo, que el estudio no demostró que las habilidades matemáticas mejoraran, sino que los voluntarios eran mejores al unir números arbitrarios y símbolos. Chambers, además, dejó claro que los que los investigadores deberán asegurarse de que otras partes del cerebro no se vean afectadas.

"Se trata de una investigación nueva y emocionante, pero si no sabemos qué tan selectivos pueden ser los efectos de estimulación cerebral, no podemos estar seguros de qué otros sistemas del cerebro pueden verse afectados, positiva o negativamente".

Sue Flohr, de la Asociación Británica de Dislexia, que también proporciona apoyo a las personas con discalculia, dijo que la investigación era bienvenida.

Dijo: "Aunque es una afección poco reconocida, puede arruinar vidas".

"La discalculia complica labores cotidianas como ir de compras o hacer presupuestos. Usted puede ir a la tienda, por ejemplo, y descubrir que ha gastado el dinero del mes sin darse cuenta".



Cortesia: Redacción BBC Mundo